
CARMONA, ESPAÑA. No se trata de una exageración. De esta conclusión partía la contundente intervención del escritor, periodista y naturalista, Joaquín Araujo, titulada «Calentamiento y Cambio Global», dentro del curso «V Encuentros Sostenibles: comunicación, Ciencia y Medio Ambiente. El Reto del Cambio Global», uno de los tres seminarios, que en la mañana de ayer, inauguraban una nueva semana de contenidos, en los que el «Impacto del cambio global sobre el Bosque Mediterráneo» y la «Participación social actividad física para una jubilación con calidad de vida», completarán una programación marcada por la presencia de las problemáticas sociales más actuales.
La encargada de dar comienzo a esta nuevo ciclo de talleres fue, una vez más, la vicerrectora de Postgrado, Lina Gálvez, quien contó durante el acto de presentación los tres programas que se impartirán hasta el próximo día 12, con la presencia de Ezequiel Martínez, director del programa Tierra y Mar de Canal Sur TV, José Ángel Merino, jefe del Área de Ecología del Departamento de Sistemas Físicos, Químicos y Naturales de la Universidad Pablo de Olavide, Vicente Pérez, miembro del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Pablo de Olavide y María del Carmen González Ortiz, delegada de Servicios Sociales, Salud y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Carmona.
La esperada ponencia de Araujo, logró poner en jaque a los recelosos, en lo que al impacto medioambiental del cambio climático se refiere. El que fuera colaborador de Félix Rodríguez de la Fuente en «El Hombre y la Tierra» y reciente ganador del Premio Global 500, examinó a conciencia los prejuicios que el exceso de información ha generado, en la percepción de este fenómeno del que en sus palabras, nadie puede esconderse. «Estoy convencido de que la verdadera exageración, el verdadero disparate, es decir que el cambio climático es una exageración» señaló.
El medio ambiente, nos envuelve y forma parte de nuestra existencia. Para Araujo, resulta prácticamente inexplicable que en una sociedad como la nuestra, en la que la prontitud es un valor en sí mismo, no se actúe jamás para hacer durar los ecosistemas, para hacer en suma, prevalecer nuestro tiempo. En este sentido, resaltó que si no tratamos de entender realmente el medio ambiente, nuestra responsabilidad sobre él y su situación, no podremos comprender nunca sus enfermedades. «El problema es que el nivel de incidencia del ser humano supera al de cualquiera de los elementos y procesos de la Naturaleza» explicó.
Se trata según el periodista, de canalizar la capacidad de reacción de los hombres ante las situaciones decisivas para su continuidad. El ser humano es, a su entender, la fuerza global más poderosa. «Si el cambio climático es la verdadera crisis, el ser humano debe reaccionar para combatirlo. Tenemos el mismo potencial como devoradores que como acrecentadores», recalcó. Además, destacó que «no hay un solo resguardo, no hay un solo refugio, frente al cambio climático».


