Europa vigilará el cambio climático desde el espacio

Europa espera resolver desde el espacio muchos de los interrogantes que el cambio climático plantea en la Tierra. Para ello, la Agencia Espacial Europea pondrá en órbita el próximo septiembre el satélite GOCE (Global Ocean Circulation Experiment), que proporcionará a los científicos información precisa sobre el nivel de los océanos, el espesor de los casquetes polares y la dinámica interna de nuestro planeta, factores claves en la regulación del clima.

Un mapa gravitatorio permitirá a los científicos medir con un margen de error de tan sólo uno o dos centímetros la altura exacta del nivel del mar, indicador que aparece con frecuencia en los debates sobre cambio climático y que hasta ahora nunca se había podido establecer con tal exactitud. La elaboración de este mapa permitirá también un mayor control sobre los movimientos de las placas tectónicas, un avance vital en la previsión de erupciones volcánicas, terremotos y tsunamis, que gracias a la información facilitada, podrían anticiparse con márgenes de 24 o 48 horas.

Una vez lanzado, el GOCE orbitará a una altura de 250 kilómetros, localizando puntos en los que la gravedad actúa con igual fuerza. Los creadores del proyecto explican que la gravedad no actúa de forma uniforme en todo el planeta; la rotación, la variación de los casquetes polares, los accidentes geográficos e incluso las grandes construcciones pueden variar el mapa gravitatorio terrestre.

Es la primera vez que un dispositivo europeo orbitará a tan baja altura, circunstancia que ha supuesto un importante reto para sus diseñadores, debido a la presión que la atmósfera ejercerá sobre la nave y el instrumental. Para contrarrestar estas condiciones, sus diseñadores han preparado una nave con forma de saeta, que tiene una altura superior a cinco metros y un peso de más de 1000 kilogramos.